Estamos advertidos que la universidad y muchos enseñantes de distintos lugares, de diferentes maneras, sostienen un error de perspectiva, que implica juntar y a veces confundir la Psicología, el Psicoanálisis y la Psicoterapia, pensando que lo que justifica tal agrupamiento es la existencia fuera de la universidad y de los circuitos académicos de un consenso acerca de las Neurociencias. Piensan que las Neurociencias garantizan la unidad de la psiquis. “Se paga un precio demasiado alto por esto”, nos advierte Jacques Alain Miller. Mientras tanto se deja de lado el uso que debe hacer el practicante del Psicoanálisis, en su práctica, de ese extraño parásito que lo habita al sujeto y que el sujeto habita, que es la lengua, que nadie puede evitar. Pues el realismo propio del Psicoanálisis es lo real producido por su práctica de la lengua.

Por eso en la perspectiva de nuestra Escuela de Orientación Lacaniana estará examinar con el Psicoanálisis y con los psicoanalistas los resultados producidos por un Psicoanálisis. Hay que ir testimoniando cómo se conduce una cura desde la primera entrevista, con un sujeto que sufre más allá de su edad, hasta donde ese sujeto dé su consentimiento de seguir o las entrevistas o una experiencia analítica.

Los significantes adolescencias, familias, más allá del Edipo serán los que nos irán orientando durante el año de este curso sobre cómo se conciben estos significantes hoy en día, que designan cuestiones que fueron y son tratados por distintos discursos. Es por eso que la dialéctica entre significantes amos, que se creen sabidos y el enseñante desde el discurso analítico, tendrá una lucha contra la fabricación de significaciones ya hechas y repetidas. Dar a cada uno de estos significantes una vida propia y singular será el trabajo permanente. Desde Freud a los distintos momentos de las enseñanzas de Jacques Lacan será la exigencia de nuestra transmisión. Porque lo que enseñaremos, o lo que vamos diciendo será captado por cada uno de los participantes en el “sentido sexual, en el jouis‑sens (goce sentido o sentido gozado) que explica lo que Nietzsche llamaba ‘lo vivo de la lengua'”, nos recuerda Eric Laurent.

En el devenir del curso Anual de la Escuela de la Orientación Lacaniana Sección Rosario con el título “Adolescencias, familias, más allá del Edipo”, que comenzará con la clase inaugural el lunes 24 de abril próximo desde las 20.30 en la sede de la Escuela, estaremos atentos para hacer la tarea de inventar lo nuevo y ser eficaces en la interpretación de los síntomas sociales de demandas que se dirigen al saber, con esos distintos sufrimientos de los adolescentes o de la familias contemporáneas. Iremos constatando si se trata de un más acá del Edipo o un más allá del Edipo. Veremos cómo los adolescentes montan estrategias, sirviéndose de semblantes inéditos a la hora del lazo con el Otro, o cómo sufren de aislamientos, desarraigo, concluyendo en verdaderas exigencias del superyo, de un goce que lleva a la muerte, a fundamentalismos ideológicos, religiosos, donde el pasaje al acto, el acting‑out están a la orden del día poniendo en cuestión a todos los saberes. La salida de la adolescencia o la idea de una permanencia eterna pone en presencia una erótica del tiempo inédita. La familia tradicional se multiplica en versiones más allá o más acá del Padre y de todo S1 (Significante 1 = Amo) tradicional. Entonces, nos preguntamos ¿Qué hace el practicante en la medida en que el discurso analítico ofrece un lazo original, sostenido por la transferencia a la altura de nuestro tiempo?

El Programa constará de tres Módulos: Adolescencia, Familia, Más allá del Edipo. Cada módulo tendrá tres o cuatro clases más una reunión de Presentación Clínica en la que intervendrán los colaboradores del curso, Fabián Dutto y José Manuel Ramírez.

Además se intercalarán Conferencias y Debates los terceros lunes de cada mes en la que intervendrán psicoanalistas invitados. Y una Jornada Final en noviembre con trabajos de alumnos y profesores invitados.

*Psicoanalistas Dictantes del Curso.ro05fo0130