-Escuelas que componen
la AMP
-Publicaciones de la AMP
-Otros sitios ligados a
la AMP
-Otros sitios Lacanianos

 

 



Convocatoria | Formalización | Bibliografía | El cartel en la sección
Calendario: Noches y Conversación sobre el Cartel
Jornadas y coloquios
| Textos sobre el cartel | Cuaderno de Navegación
 

"El Cartel es un grupo, el grupo no es un cartel"
Viviana Bordenave

En Barcelona existen dos grupos, Cercie y Biblioteca, dos instituciones dentro del Campo Freudiano con historias propias y modalidades particulares. Dos grupos hacia una Escuela. Y "la Escuela está en formación", como dice Jacques-Alain Miller, lo que implica un tiempo, una participación y alguna elaboración.
Sabemos que el grupo, como forma social, alimenta lo imaginario favoreciendo el nudo identificatorio al líder. Esto hace obstáculo a la elaboración de un trabajo en común: grupo inevitable, que no deja de formarse e insiste en constituirse.
Ante ello, Lacan apostó por la constitución de pequeños grupos, denominados Cartel, como órganos de base de su Escuela.

Grupo e identificación
Jacques Lacan, en el Seminaro del 15 de abril de 1975, declaraba que "una cosa es segura: los seres humanos se identifican con un grupo. Cuando no lo hacen están perdidos". Pero importa saber con qué punto del grupo se da esa identificación..
Lo que se encuentra en el inicio del grupo es que los individuos que lo componen han puesto un objeto, uno y el mismo, en el lugar del ideal y por ello se identifican entre sí.
Se dan dos niveles de identificación, una recíproca y otra al líder. Como lo describe Freud en "Psicología de las masas...": "muchos iguales que pueden identificarse entre sí y un único superior a todos."
Esto trae aparejado un confort y un malestar, aquél que con esfuerzo Freud subraya en su texto como un posible retorno del goce. Este es precisamente el punto que el grupo trata de cernir por la identificación. En ese escrito, ubica con claridad algunos efectos de grupo: la falta de autonomía y de iniciativa del individuo, la uniformidad de su reacción con la de todos los otros, la disminución de la actividad intelectual, y la incapacidad de moderarse.
Cuando la sugestión recíproca se instala, los individuos son llevados a suspender lo personal de sus actos esperando su potenciación por la repetición uniforme de parte de los otros.

Cartel y elaboración

El Cartel es un grupo, un pequeño grupo, con una formalización que l constituye. Un dispositivo que impulsa a interrogarse sobre ese real que funda la densidad del imaginario grupal. Una herramienta importante de trabajo en común de los analistas, un dispositivo que obstaculiza la tendencia a confortarse en el grupo.
La participación en el Cartel es el testimonio del compromiso de cada uno para intentar encontrar respuesta, para dar razón de la práctica y de la teoría del psicoanálisis. Es decir, para intentar producir ese punto de elaboración tan difícil de lograr, ya que por su propia definición no es ni un lugar de intercambio de ideas ni de enseñanza.
La formalización y la función del "más-uno" tienen como meta el "cortar" los efectos del grupo, aquello que Lacan define como "obscenidad imaginaria" y que, inevitablemente, se añade al efecto de discurso.
El Cartel se sitúa entonces en una encrucijada, en un cruce de dos discursos: el del Amo, en tanto que como pequeño grupo es un dispositivo social al servicio de dicho discurso, y el discurso analítico en tanto lugar de elaboración de la teoría.
Este punto de encrucijada tiende a instalar "crisis de trabajo" que, con la formalización establecida por Lacan., inevitablemente hay que abordar. Decimos "inevitablemente" porque la experiencia nos muestra que suele haber un estancamiento alrededor del "intercambio de ideas". Subrayar el lugar de elaboración es de la máxima dificultad, pues implica algo tan difícil como un punto más allá de la repetición.
Aquí se fundamenta la permutación, cuyo objetivo es prevenir el "efecto de pegamento", ese perpetuarse de los grupos. Una duración reglada que anticipa su discusión y el avance del trabajo para, en el momento de concluir, provocar dicha elaboración.
He allí la función del "más-uno" que, al no negar la emergencia del "efecto líder" desde el momento de su elección pero, al mismo tiempo, no ceder sobre ese punto, abre la posibilidad de sobrepasar los efectos de grupo por los efectos de discurso.

Publicado en Uno por Uno Nº 2