RESEÑA DE LA 1º NOCHE DE CARTELES
Jueves 6 de Mayo de 2010
Es bajo la convocatoria de la 1º Noche de Carteles que Gabriela Ratti y Ariel Torres han decidido compartir su producto, fruto del lazo que anima el Cartel en un momento particular de elaboración.
Gabriela tituló su ensayo “Estética del síntoma” y allí señala: “La estética para el psicoanálisis está comprometida con lo que funda el mas allá del principio de placer…”.(1) Recurre al Unheimlich freudiano (2) para recordar que: “…lo bello está en relación con lo siniestro, pero si lo siniestro se presenta sin mediación, elimina el efecto estético”; “…el sujeto se siente sin autonomía frente aquello que lo amenaza y queda ubicado en el lugar de objeto…”. Es allí que Olimpia, personaje de Hoffmann, se revela ante Nataniel como animada por piezas de maderas y artilugios de relojería. (3) “Entonces lo siniestro esta cerca de lo espantable, angustiante, espeluznante, sería lo espantoso que afecta las cosas que no es conocidas y familiar...”.
Por su lado, Ariel Torres presentó su trabajo “Campo fálico y más allá en la singularidad de un testimonio”. En su indagación, Ariel se sirve del testimonio de Pase de Ana Lucia Lutterbach Holck para situar la relación entre el goce femenino y el fin de análisis. Escribe: “La relación al goce (femenino) se ubica más allá de la identificación fálica, y es en ese punto donde va a estar planteado el fin del análisis”. Cita a J.-A. Miller: "Esta identificación está sostenida en el Deseo del Otro, más precisamente, dice Lacan, en el deseo del Otro materno en tanto este es buscador de falo y no de niño". (4)
Entonces, “La interpretación siempre debe apuntar a mostrar la inconsistencia del Otro. No se puede de ir más allá del falo mientras el Otro no sea "el Otro que no hay".
Por último: “Mas allá del campo del Otro, que es el campo de las des-identificaciones, hay el goce. (No un "ser de identificaciones" sino un "ser de goce") La inconsistencia del Otro, su destitución, da lugar a una consistencia que Lacan llama "lógica" del objeto a”.
Ignacio J. Neffen
Referencias:
1- En adelante, las comillas indican frases textuales del ensayo.
2- Freud, S. "Lo ominoso". OC. Vol. XVII. Ed. Amorrortu. Buenos Aires. (1989).
Pg. 226-227.
3- Hoffmann, E.T.A. "El hombre de la arena", Cuentos, 1, Alianza Editorial, Madrid, 2002.
4- Miller, J.-A., Curso inédito de 1993/1994, “Donc”.
RESEÑA DE LA 2º NOCHE DE CARTELES
Jueves 1º de Julio de 2010
En la 2da. Noche de Carteles presentaron sus estados de trabajo, Alba Maina y Silvia Crosetto, acerca del Seminario XVI de J. Lacan “De un Otro al otro”
Comentado por Marta Ricciardi (Participante EOL Sección Rosario)
Alba se refirió a La Inconsistencia del Otro: destacando que Lacan argumenta este estatuto del Otro inconsistente tomando como referencia ya no la lingüística, “no hay en el campo del Otro –A/ barrado- en ningún lugar, grado, caso asegura la consistencia del discurso que se articula”. “En la medida en que el campo del Otro no es consistente, la enunciación adopta el giro de la demanda”
Y si el sujeto no puede captarse de ningún modo por el discurso, “¿cuál es la justa articulación de lo que puede allí sustituirlo?”
J. Lacan desarrolla y sitúa la inconsistencia del Otro al mismo tiempo que establece aquello que constituye su correlato: la consistencia lógica del objeto a; refiriéndose a la relación entre esa inconsistencia del Otro y lo que del goce retorna del lado del sujeto- objeto a como plus de gozar, que constituye, así, su ser de goce.
“El goce constituye la sustancia de todo lo que hablamos en psicoanálisis”, ya que el sujeto por la vía significante se pierde.
Silvia nos refiere El Campo del Goce, dice que Lacan habla de lo absoluto del goce o del goce como un absoluto. Y para ubicarse a qué goce se refiere, recurrió a los Seis Paradigmas del Goce de JAM, al tercer paradigma “El goce imposible” en correlación a lo planteado por Lacan en el Seminario VII.
Le da al goce un estatuto de Real, y por lo tanto es lo que vuelve siempre al mismo lugar, el goce estaría limpio el Otro, es decir del lenguaje, de los significantes.
Hay una disyunción entre significante y goce.
Lo relaciona con el Das Ding freudiano, con la Cosa.
Lacan hace intervenir cuatro conceptos: goce, sublimación, pulsión y la mujer.
¿Cómo ir articulándolos?
El goce articulado a la pulsión: refiriéndose a la pulsión y a su satisfacción, tiene su asiento en lo corporal, es del orden de lo Real, este goce fuera del sistema, simbólico, es decir del campo el Otro tiene como rasgo su carácter absoluto.
En el SVII, Lacan dice de dos lados que se relacionan en el placer: la estimulación buscada y evitada, ya que esto implica un límite, un umbral, que incluye una centralidad zona prohibida ya que el placer sería demasiado intenso; designa esa centralidad como el campo del goce; goce definido como lo que proviene de la distribución del placer en el cuerpo. Topológicamente hablando es el lugar de la vacuola, es una interdicción en el centro: lo más cercano sin dejar de ser exterior, lo éxtimo.
Si no fuera por la vacuola, el agujero propio del goce, que es lo insoportable, no podría verse en lo sexual lo que Lacan llama en la pulsión la estructura de borde.
El borde se constituye por una logística de defensa ya que es esa satisfacción buscada pero a la vez evitada.
El goce articulado a la sublimación:
La sublimación sería una forma de reaccionar, de responder a la proximidad del goce
Para Freud es una satisfacción de la pulsión desviada de su fin, adquiriendo el objeto idealizado valor social, a costa de una sustitución oscura.
También la sublimación es una manera de que el amor se realice.
El goce y la mujer: Aquí lo que se plantea es del orden de un enigma: que un cuerpo pueda gozar del cuerpo del otro. ¿Qué es este goce del cuerpo del otro?
Lacan trata de reducir al partenaire sexual a un modo especial de goce de borde, está en juego el partenaire con la función de borde.
En la unión sexual hay demoras, hay rituales, hay idas y venidas, hay malentendidos; toda esta lógica tiene que ver con un solo término: la castración
Lacan en este Seminario dice que es la clínica de las histéricas la que pone el goce en un orden lógico, ya que es ella la que plantea como en la palabra, puede devenir un hueco, una falta.
Dice que las histéricas responden a ese absoluto del goce bajo la forma de un deseo insatisfecho que está del lado del no gozar o de la falta de gozar.
La relación de la histeria con el goce es una relación inconsistente.
No hay relación sexual se sostiene en que no se sabe qué es una mujer.
Si la mujer es algo, no sabemos nada al respecto, y esto está tan reprimido para el hombre como para la mujer.
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