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Cartel y Pase
Por Marta Ricciardi*
Interrogados, este año, por cuanto de cartel tiene el cartel del pase; quiero citar de J.AMiller palabras que podemos leer en “Lecturas del Seminario 5 Pág. 23, cuando comenta la estructura del chiste con la del pase,
…”entonces, tenemos por un lado un sujeto que pide la evaluación y por el otro lado el cartel, que es el Otro del cual habla Lacan, pero en el fondo está allí para eso, para aceptar cuando es oportuno, para dejarse dividir, para admitir cierto: No lo sabía antes que tu me lo dijeras”…
El Cartel hace lugar al no saber, asegura la apertura a la experiencia de un trabajo provocado.
Lógica del cartel
“La Elaboración Provocada” por Jacques Alain Miller
Puntuaciones:
-Cómo provocar para el trabajo en el cartel, si más bien, nos encontramos con una vocación a la pereza, conforme al discurso capitalista, que sería lo de no hacer nada.
-El trabajo es suscitado siempre por una llamada, una llamada de provocadores que va a buscar lo latente. La llamada al trabajo es un toque de diana para despertar.
La estructura más simple de la elaboración provocada nos es dado por la primera línea del primero del los cuatro discurso. S1-S2.
-Veamos el grupo de analistas, el pase es ciertamente una elaboración provocada. Se trata por la llamada que conlleva la oferta del pase de provocar una elaboración de análisis ante los pasadores.
-El análisis es una elaboración provocada por el significante de la transferencia.
-Los cuatro discursos, cuatro tipos de dominio, podemos tratar a cada uno como modos de provocación:
-en el discurso del amo la provocación toma la forma de la llamada al trabajo,
-en el discurso universitario su necesaria producción es justamente producir provocadores.
-Este término-provocadores-es conveniente al discurso histérico, poniendo en evidencia al sujeto provocador.
El agente provocador: más-uno
-No debería causar ninguna dificultad situarlo en el lugar de agente. Hay una inclinación a hacerlo como amo. En tanto que amo no puede poner a trabajar más que el saber, que ya está ahí, y que no puede producir más que lo que está fuera de lo simbólico: el objeto “a”.
-Sepamos de antemano que lo que producirá la llamada al más uno, en tanto analista, producirá S/, sujetos divididos.
Diré que la estructura que responde mejor a la experiencia del cartel es la del discurso histérico.
-Si se parte, en el cartel, de un saber constituido que se trataría de adquirir con el más-uno, ocurren las famosas “crisis del cartel”, en el que se ha puesto en el puesto de mando un saber en suma.
-No se obtiene un resultado de saber más que con la condición de poner en posición de más- uno a S/.
-Entonces proponer para el cartel la estructura del discurso histérico, del que no hay que olvidar que Lacan decía que era casi la del discurso de la ciencia.
-El más-uno supone que rechace ser un maestro, ser uno que sabe, ser analista en el cartel.
-El más uno es uno de los miembros del cartel, hace trabajar y tiene que trabajar él mismo. El más- uno no es el sujeto del cartel, le corresponde insertar el efecto de sujeto en el cartel, tomar a su cargo la división subjetiva.
-El más- uno no se añade al cartel más que descompletándose, debe contarse ahí y no hacer más función que la de la falta.
-Esto es desplazar al cartel de la lógica del todo a la del no-todo.
* Participante EOL Sección Rosario. Integrante de la Comisión de Carteles
Pragmática del cartel
Por Daniel Perretta
Cartel y Pase no pierden su actualidad en cuanto a su función: pilares de la Escuela, órganos de base.
Ha cambiado el uso? El uso es la constante: la producción de un Saber. Uso fundamental del Cartel tal como lo formula J. A. Miller en “Cinco variaciones sobre la elaboración provocada”
En la época del Otro que no existe también el Saber corre por la pendiente del individualismo y del goce.
Es en esta coyuntura que el Cartel se mantiene actual. Una elaboración colectiva y un producto individual en una relación de extimidad con la Escuela.
Una relación de extimidad en la medida en que la Escuela en tanto funcione como un refugio frente a la soledad contemporánea; y, también en tanto el uso del Cartel se actualiza, no sólo en sus modalidades, sino también en sus productos.
Productos que hoy están marcados por los usos posibles del psicoanálisis.
Es lo inédito del lazo social que establece el Cartel lo que lo mantiene actual, lazo social donde encontramos sobre la mesa la elaboración colectiva y con esta la posibilidad de la aparición de un saber novedoso. Saber novedoso que sorprende.
Es entonces, por esta vía que puede plantearse el pragmatismo del Cartel: la vía de la lógica de la sorpresa.
Esta lógica del lazo y la producción propia del Cartel es lo que lo sostiene como vivo y permite mantener la tensión entre pragmatismo y pragmática del psicoanálisis, que es bien diferente del pragmatismo efectista del mercado de saber contemporáneo…lo posible de un saber nuevo y sorprendente.
* Secretario Adjunto de Carteles EOL Sección Rosario.
El lugar del límite y el agujero en el cartel
Por Raúl Vera Barros
Lacan propone el Cartel como modo de entrada en la Escuela en 1964. En 1975, en la Conferencia de Clausura de la Jornada de Carteles advierte que en los años transcurridos nadie hizo uso del cartel para entrar. No obstante, sigue promoviendo la formación de carteles (en un tiempo en el que el pase ya había sido propuesto también por él para la Escuela), y añade que el fundamento del cartel está aún por ser desarrollado.
En efecto, en dicha conferencia y en las clases de los Seminarios "R.S.I.", "El sinthome" y los que siguen Lacan continua su búsqueda de un fundamento psicoanalítco de lo Real en el síntoma, a través del nudo de 3, luego de 4, etc.
Cuando es preguntado respecto de la necesidad de la "más una persona", Lacan responde en dicha Conferencia que las matemáticas mismas, para los matemáticos, pueden ser identificadas a una "persona" (etimológicamente: "nadie"), es decir, a un lugar.
Lugar donde puede o no estar presente alguien, como, por ejemplo, Dios, un líder... o un "más-uno".
El más-uno ubica un más allá del número mismo, del número de miembros del cartel (de 3 a 5 al principio, luego fijado en 4). Podemos decir que el más-uno cumple así una función de límite, de límite exterior al número.
Lacan indica que un número mayor a 6 introduce otro problema, el problema de que no hay límite. Es lo que ocurre, por ejemplo, en la comunidad religiosa. Precisamente, en la ligazón de masa que la comunidad religiosa constituye, el número ilimitado hace que presida el anonimato.
En cambio, en el cartel cada uno lleva su nombre. No su apellido o documento, sino el rasgo que cada uno se da para la elaboración colectiva y para la producción "a nombre propio".
¿Qué es aquello que Lacan advierte que es necesario nombrar, identificar con un rasgo propio? El mismo nos lo dice: intenta reducirse a no nombrar más que el agujero.
Precisamente, la función del más-uno en este grupo "descabezado" que conforma el cartel consiste -como indica J.-A. Miller- en "agujerear cabezas".
Pero no bastaría con que se amontonen agujeros para que hagan un remolino, sino que para ello es necesario que sean contados, que haya un límite, que se nominen.
La pregunta que desprendo de estas indicaciones que tomo de Lacan y Miller, es la de cómo verificar que efectivamente quien participa de un cartel no lo haga al modo anónimo, religioso, de masa.
En principio creo que hay 3 niveles, al menos, en los cuáles se podría comenzar a responder dicha pregunta: a nivel de cómo se cuenta cada uno; a nivel del movimiento mismo del rasgo de elaboración y producción, y también a nivel de la función de la más-una-persona.
* Integrante Comisión de Carteles Sección Rosario
La acción lacaniana y el cartel
Por Rolando Gianzone
El 5 de marzo de 2003 en su curso, Jacques-Alain Miller proponía la expresión Acción Lacaniana, para interrogar el lugar que tendría el acto analítico, definido en los términos en que lo hiciera Lacan como acción analítica, y acordarle a ese acto en la sociedad las consecuencias que puede tener.
Con esta expresión, la intención de Miller es la de abrir para nosotros analistas, el campo donde la enseñanza de Lacan tenga en la sociedad las consecuencias por él deseadas.
Lacan habló de lazo social, donde si bien reconoce el campo del Otro, no establece con este concepto una equivalencia con la sociedad. Hay una diversidad de lazos sociales que pluralizan el todo social.
Oponerse al amo, protestar, la histeria susceptible de hacer masa, que puede llegar a ser una pasión social, que inspira la ironía y la sátira, no hace más que confortar lo que existe, no alcanza a las instituciones, es integrarse al discurso del amo, dice Miller.
Por eso propone poner en cuestión el lazo social en Lacan, relevarlo si es necesario. Los tiempos que corren no se orientan en esta dirección.
Lo señalaba Mónica Torres el 25 de abril pasado, durante la Asamblea General de la AMP en Buenos Aires, sobre el tema “La Acción Lacaniana”. La contra-sociedad del psicoanálisis de Lacan como respuesta de los años 70, ya no la podemos seguir sosteniendo. Y en relación al psicoanálisis en extensión, destaca Mónica Torres: “la EOL tiene que abrirse a la sociedad”. Continúa con énfasis: “Queremos incidir como Escuela en la práctica clínica que se realiza en la ciudad. Nuestro discurso tiene que subvertir el orden establecido por el Amo Moderno. Pero lo hará en su terreno. Debemos encauzar nuestro entusiasmo hacia prácticas que nos permitan incidir en el Campo del Otro, usando sus significantes cuando nos convengan”.
Ya no alcanza con mantener la Escuela y el Cartel como lugares de refugio o bases de operación contra lo que se ha dado en llamar malestar en la cultura.
Es necesario transformar al Cartel en un modo de lazo útil, para avanzar con temas y producciones que nos permitan estar a la altura de la subjetividad de nuestra época y la angustia de nuestro tiempo.
En agosto del año próximo -28, 29 y 30 de agosto de 2009- se realizará en Buenos Aires el IV Encuentro Americano ENAPaOL y su título resume lo planteado hasta aquí: La clínica analítica hoy: el síntoma y el lazo social.
En el argumento de presentación, la comisión organizadora fundamenta que en la experiencia analítica se parte del sufrimiento que imponen ciertos síntomas –individualismo, narcisismo, cuerpo-imagen, soledad, violencia, pánico, vacío-, para pasar, vía una pragmática analítica, a un síntoma, a un sinthome. Un síntoma que permita un lazo social, no sin tensión, pero con un “saber-hacer-con”, donde sea posible el saber “arreglárselas-con”.
En este sentido se puede considerar que el síntoma al final del recorrido de un análisis es el lazo social, lo cual ya habla de que no hay normalidad, adaptación o solución estándar universales en al clínica.
El Cartel es un dispositivo de la Escuela que presenta las mejores condiciones para trabajar estos temas y poder transmitirlo en este Encuentro.
El Directorio de la Sección Rosario de la EOL a través de la Secretaría de Carteles convoca a Miembros, Adherentes y Participantes, así como a los colegas que estén en relación con el Campo Freudiano, a la formación de Carteles Fulgurantes y Ampliados con el fin de presentar trabajos colectivos que den cuenta de su clínica. Invitamos especialmente, a todos aquellos cuya práctica analítica se desarrolle en instituciones.
* Integrante Comisión de Carteles Sección Rosario
El Cartel: un lugar para lo vivo
Por Silvia Crosetto*
Durante el transcurso de estos últimos 10 años, desde que se fundó nuestra Sección, el Cartel nos ha acompañado a todos nosotros como dispositivo principal y distintivo tal como lo venía haciendo desde siempre en nuestra Escuela.
El Cartel siempre ocupó un lugar.
Un lugar en dónde se pone en juego lo que cada uno está dispuesto a sostener con respecto al “no saber”. Integrar un cartel es estar dispuesto a ser descompletado. Estar dispuesto como dice J-A. Miller en “Cinco variaciones sobre la elaboración provocada”, a que el más uno “haga agujeros en las cabezas”.
Un lugar en dónde el sujeto se expone a través de su producción y en dónde resulta necesario alejarnos de la ilusión de que podemos hablar desde una conciencia autónoma.
Un lugar donde los analistas hacen lazos y donde se solicita un determinado compromiso referido a no retroceder ante lo real en juego que circula en el dispositivo, ya que la localización de lo real en el cartel es lo que convoca.
Por ello, siguiendo con la labor que en todos estos años se ha hecho desde la Secretaría de Carteles de nuestra Sección, es que continuaremos convocando a la integración y formación de carteles, abogando porque nuestro dispositivo siga sorprendiéndonos y formando parte como lo ha sido siempre, de lo vivo de nuestra Escuela.
*Secretaria de Carteles Sección Rosario.
El Directorio de nuestra Sección a través de la Secretaría de Carteles convoca a los Miembros, Adherentes y Participantes a dar impulso a la formación de carteles. La convocatoria se amplia además a los que se acercan a nuestra Sección a través de su asistencia a nuestras Jornadas Anuales, a los espacios de Enseñanzas que sostienen nuestros Miembros, a los concurrentes a las actividades de los Institutos del Campo Freudiano, a los alumnos y ex alumnos del Curso de Clínica Psicoanalítica, a los Grupos de Investigación, a los que asisten a nuestros Seminarios y a todos aquellos analistas o no analistas de nuestra ciudad que mantienen lazos transferenciales de trabajo con nuestra Escuela y se interesen en el psicoanálisis de orientación Lacaniana.
Para favorecer a la integración de carteles se establece para todos aquellos interesados un medio denominado “Busco Cartel” que propiciará los lazos con otros cartelizantes que también quieran hacerlo. Para ello deben conectarse a las siguientes direcciones de correo electrónico:
scrosetto@funescoop.com.ar con copia a eolrosario@fibertel.com.ar |
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