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2.
LA ESCUELA AL REVÉS
Jacques-Alain Miller

"Comprender lo nuevo, reanimando lo viejo...."
Confucio, Conversaciones II, 11

Una
lectura atenta de la "Acta de Fundación"
no debería dejar ninguna duda: en la intención
de Lacan, el trabajo de la Escuela -"restaurar la verdad....,
devolver a la práctica.... en el deber... denunciar
las desviaciones y los compromisos..." pasaba por el
cartel. Por el cartel, es decir: no por los seminarios, ni
por los cursos, o las conferencias, o los coloquios. Nada
de esto: el cartel.
¿Debemos volver al plan Lacan de 1964?. Planteé
la cuestión ayer, en la Jornada de Carteles. Respondiendo
a la invitación de L'Envers, sigo el envión
con el que venía.
La
Escuela de la Causa freudiana sabe que es nueva. Comienza
su segunda época. Tiene estatutos nuevos. Es la E.C.F
2. Es un hecho. Lo que no nos dispensa de anticipar sobre
el proceso en curso. Se requiere un pequeño esfuerzo
de imaginación y de deducción para permanecer
"ahead of the curve" (1).
Las A.C.F. son para la Escuela una suerte (2). También
un peligro.
En efecto, las A.C.F. extienden su red por toda Francia, sin
contar a la Bélgica francófona, Lénvers
emprenderá su vuelo desde París, el nombre de
la Escuela, sus publicaciones, sus actividades, llegará
mañana a los distintos pueblos, estamos en el umbral
de una expansión inédita por su amplitud, que
marcará la historia del psicoanálisis en Francia.
Muy bien. Las A.C.F. se insinúan en los intersticios
que le ofrece el tejido social, se entramarán en él,
se entretejen ahí mucho más ágilmente
de lo que podría hacerlo la Escuela. Es lo que queríamos.
¿Queremos ahora que la Escuela sea el nombre del conjunto
de las A.C.F? ¿Qué ella devenga la Escuela de
las A.C.F.?. Las A.C.F. avanzan sobre la Escuela. Esta ha
debido ya resistir el asalto, muy cordial, de I´II e
de France.
Si la Escuela no quiere convertirse en el conjunto de las
A.C.F. sino permanecer como su más-uno, le es preciso
que "se ciña a sus propias tareas"(ver el
Prólogo del Anuario 1995), es decir que reinvente su
diferencia.
Su diferencia, sería la de ser un organismo coherente
con el discurso analítico. Lo es, cuando la hallamos
no por la vía del servicio prestado sino por la del
pase, modo de selección que le es propio, y que permanece
de manera incontestable. No lo es, cuando las eseñanzas
que promueve no se distinguen en nada de lo que se hace en
cualquier otra parte, en las A.C.F., en las Secciones clínicas,
en la Universidad, en la I.P.A.
Aplicar el plan Lacan de 1964, sería poner fuera de
la Escuela o en su entorno, todo lo que sea seminarios, conferencias,
cursos, y dejar un espacio central libre para el "trabajo
de la Escuela", ejecutado según "el principio
de una elaboración sostenida en un pequeño grupo".
De este modo, la Escuela del pase sería también
la del cartel. Pero este cartel no sería el que nosotros
ponemos en práctica y que fue definido por Lacan, señalémoslo
al fin, para el beneficio de la Causa freudiana y no de su
Escuela, que aún no existía.
¿Hay que distinguir los carteles A.C.F. y los carteles
de la Escuela?. La pregunta ya fue planteada. Siempre que
tengamos en cuenta que el cartel modelo 1964 daba al más-uno
una función que se perdió en el mismo movimiento
por el cual el cartel quedó desclasado.
El cartel hoy es, en efecto, un órgano en el que uno
hace su aprendizaje. Cuando éste se termina o uno cree
que lo ha terminado, se tiende a desertar del cartel. Ahora
bien, el cartel de aprendizaje no está en la intención
primera de Lacan. El cartel original era un órgano
de crítica y de control de las producciones. De allí
el rol de la "más-una" persona, "encargada
de la selección, de la discusión, y del destino
reservado al trabajo de cada uno". En el cartel contemporáneo,
no comprendemos más lo que esto podría querer
decir.
Se dirá, quizás, que lo que tenía sentido
en un Escuela con una centena de miembros- como era la E.F.P.
en 1964- no lo tiene para la numerosa E.C.F. con su cortejo
de A.C.F.. Lo niego. ¿Quiénes son en este momento
los selectores?. ¿Quiénes son los que deciden
del destino reservado a los trabajos?. Son comités,
comités de organización, comités de redacción,
comités de gestión, como el Directorio- que
manejan montones de asuntos, a quienes se somete el trabajo,
y que responden con un sí o con un no. En un conjunto
tan vasto donde hacer "reconocer su trabajo" -no
digo hacerlo publicar- se hará cada vez más
difícil, ¿no se sentirán uds felices
de formar parte de un pequeño grupo compuesto de colegas
disponibles, que tomarían conocimiento de vuestras
elaboraciones para discutirlas, y hacérselas reelaborar?.
Así era el Cartel de 1964.
Leamos una vez más la "Acta de Fundación".
No se trataba de una elaboración sostenida por un pequeño
grupo, sino en un pequeño grupo, no se trataba de proscribir
las "iniciativas personales", sino que todas estuvieran
sometidas a "condiciones de crítica y de control"
en la Escuela. No son comités abrumados por tareas
prácticas lo que pueden responder a esta exigencia,
sino más bien los carteles.
Podría aportar muchas anécdotas para apoyar
esto. Tal colega, publicado en un buen lugar en la prestigiosa
revista de la Escuela, se desespera, sin embargo, porque su
elaboración podría no tener ningún eco.
Tal otro publica sin decirlo, sin saberlo jamás, los
dichos de un colega, y nadie lee tan de cerca como para darse
cuenta de ello. No digamos nada de la emoción que produce
la crítica cuando ella se hace en público, lo
que es bastante raro, ni de la emoción producida por
el silencio de toda crítica (esto se llama el aburrimiento,
ennuí, el aburrimiento precio de la unidad, el aburrimiento
uniano, unien)
Presentar sus elaboraciones en un pequeño grupo, ser
escuchado, criticado, aconsejado por camaradas, no tener que
solicitar la publicación de su trabajo, la programación
de su exposición, sino tener su cartel, su más-uno,
por intercesores. ¿no sería esto mejor que la
situación que prevalece en la Escuela?
Si queremos que esto se haga, hace falta nada menos que una
refundición (3) del cartel. Esto pone en cuestión
la poderosa rutina que hay allí.
No puede uno solo (a menos que sea un Meiji) (4) cambiar los
usos de un cuerpo constituido.
Si yo estoy solo, entonces "conservemos nuestras trenzas".
(5)
Notas
de traducción:
(1) "ahead of the curve": lit, adelantarse en una
curva, anticiparse.
(2) "chance": puede traducirse como suerte o riesgo,
dependiendo del contexto.
(3) "refonte": lit, refundición.
(4) "Meiji": Emperador Japonés que decidió
modernizar y "occidentalizar" Japón (alrededor
de 1860)
(5) Suponemos que la expresión alude al valor que tienen
para la tradición japonesa las trenzas del emperador.
Traducción:
Graciela Esperanza. Revisión:Beatriz Udenio. Versión
no corregida por el autor. - Publicado en Más Uno Nº
2 y en el Caldero de la Escuela Nº2.
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