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6.
Cartel en intensión y Cartel en extensión
Adrián Scheinkestel
1)
Cartel en intensión
Las fechas que orientan una posible historia del Cartel en
el mundo y que están articuladas a un contexto social
e institucional podrían ser:
21/06/1964: Acta de Fundación. Se establecen las bases
de su funcionamiento
Abril de 1975: Jornadas de Carteles de la E.F.P.; donde Lacan,
en el debate, trata de ubicar al Cartel en las nuevas coordenadas
de su enseñanza (esto esta registrado por escrito ).
11/03/1980: En la serie de comunicaciones de Lacan, en el
trabajo de disolución de la E.F.P. escribe su Decolaje
o Despegue de la Escuela, donde en el contexto de una indigencia
institucional que él promueve, ubica en primer plano
el Cartel y su modo de funcionar actualizado, y donde hace
referencia, entre otras cuestiones a lo que queda a cargo
del más-uno: La provocación de la elaboración
en el Cartel. Para algunos esa elaboración en esa coyuntura,
queda asociada, según Lacan, a un trabajo de duelo;
duelo por la escuela perdida.
Ese Decolaje, ese "descuelaje", ese despegue, es
decir la solución en acto, la solución al problema
que tiene la escuela.
A partir de ahí la disolución aspira a un nivel
conceptual; la disolución no es una contingencia, un
dato histórico.
El Cartel, al momento de su constitución, tiene prevista
su di-solución, y no solamente por una coordenada temporal
(1 o 2 años).
Ese rasgo propio que se exige de cada carterizante, esa identificación
en la prisa de la entrada, lleva consigo su punto de terminación,
con una satisfacción mas o menos lograda.
Esto remeda asimismo el movimiento propio de toda cura; la
entrada en análisis y la constitución de ese
lazo social inédito entre analista y analizante, se
produce no sin la apuesta del analista en cuanto a cual es
la salida posible, su solución. Frecuentemente, la
terminación del análisis lleva las marcas de
los comienzos. Y esto, porque no existe un análisis,
en el cual haya una liquidación de la transferencia,
la transferencia llevada a cero. Siempre queda un resto.
Hoy, mas que nunca los Carteles deben ser los de la Escuela;
los Carteles no lo son sin la Escuela. Hoy, cuando los muros
que separan el núcleo de la Escuela, de su entorno
parecen más infranqueables, los carteles redoblan su
importancia. El Cartel si bien no excluye el aprendizaje,
se sostiene fundamentalmente de un trípode: es eventualmente
el lugar de la conversación clínica, también
de la discusión teórica, y finalmente donde
se debate la política del psicoanálisis,
Es el lugar donde se pone en forma la crítica, se modulan
las emociones que la acompañan; crítica que
silenciada sistemáticamente lleva al aburrimiento (
ennui ), "el aburrimiento precio de la unidad, el aburrimiento
uniano (unien )" ( " La Escuela al revés"
- J.A. Miller. El Caldero de la Escuela nº 37).
Es el aburrimiento de los que creen estar adentro y el malestar
resignado de los que creen estar afuera.
A quienes puedan estar interesados, los remito a un trabajo
que escribí con otros, que se llama " La Escuela
vacía", publicada en un boletín interno
de la AMP, titulado " Tiempo lógico" nº2
de Julio de 1996, en ocasión del IX Encuentro Internacional
del Campo Freudiano; poco se ha continuado de ello: por un
lado ciertas contingencias de la vida, y por otro, la ausencia
del padre severo, la perseveración.
2)
Cartel en extensión
Para
terminar, haré unos comentarios de lo que considero
puede denominarse, una extensión de la doctrina del
Cartel en otros ámbitos de trabajo.
Hace pocas semanas hice una propuesta en un grupo de reflexión
clínica de la Red Asistencial de la EOL, que se resume
en dos cuestiones:
a) que cada miembro del grupo al comenzar su exposición
de un caso, explicite un rasgo, una razón, un proyecto,
de lo que considera causa su presentación, y que puede
servir de brújula a él y al resto del grupo.
Esta anticipación se retomará al término
del trabajo.
b) Asumir un compromiso (siempre y cuando las condiciones
lo permitan) de hacer conocer su trabajo, escrito en los distintos
espacios preparados para ello en la Red.
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