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10.
ACONTECIMIENTO DE LA MÁS-UNA PERSONA
Sergio N. Linietsky

"Todo acontecimiento es, por así decirlo, una
persona, aunque esté compuesto de varios personajes...'
James Joyce
El
título que convoca a estas jornadas desanda el camino
desde el quién provoca, función que Lacan asigna
al más-uno, a un qué provoca, a su vez provocativo.
Conviene mantenerse entre este qué y este quién,
como ocasión de desubjetivar al más-uno (el
quién del sujeto no es una subjetividad), sin despersonalizarlo.
Si la despersonalización es un rasgo de la esquizofrenia,
contrariamente a la resistente personalidad paranoica, también
puede constituir un momento de atravesamiento en el final
de análisis. Para un acercamiento a la más una
persona, como Lacan la designa, podemos contar con esta resonancia
hacia la razón paranoica, razón sin cuerpo en
la medida en que el goce le es Ajeno.
A la vez, nos mantendremos en la suspensión de que
la forma 4+1 sea suficiente para que un cartel sea efectivo,
si el vínculo entre sus integrantes excluye el acontecimiento.
El
eco del eco
Durante
las Jornadas de Carteles del año '75, de la Escuela
Freudiana de París, Lacan tuvo ocasión de especificar
al más-uno como más-una persona, dando indicaciones
de cómo considerar este término, retomado, a
la vez, en su Seminario.
Cito de esa jornada: "... esta persona que en cierta
forma es el eco del grupo...". Lacan no se refiere aquí
al cartel en particular, sino a cualquier grupo. ¿Por
qué la referencia al eco? No es un modo de hablar cualquiera
si consideramos que, por la misma época, formula en
su seminario que la pulsión es el eco en el cuerpo
del hecho de un decir. Cuerpo y eco se avecinan, así,
a la más una persona.
Lacan ha jugado con el sonar que hay en la palabra persona
(en francés, per-sonne). En su seminario del 15/1/74
(Los no-incautos yerran) dice a su audiencia que está
sonné, sonada o rayada, como se dice, por el discurso
analítico. Para salir de este sonamiento el recurso
es al equívoco en la medida en que puede, no sonar,
sino resonar. Dice, entonces, raie tiret sonne, rayado guión
sonado, para indicar que un equívoco ha de escribirse.
Raie-sonne, rayado-sonado. Raie-sonne es homofónico
con resón, escritura que Lacan toma del poeta Francis
Ponge para nombrar la razón que resuena. He aquí
entonces, el ejercicio en Lacan de la distinción con
que insiste J-A. Miller entre el significante en su efecto
de significación y el significante en su efecto de
goce pulsional.
Ahora bien, si en todo grupo hay una persona que hace eco,
es porque en el anudamiento social se trata de goce. En la
Psicología de las Masas y Análisis del Yo, de
Freud, se puede leer que lo que dice el líder resuena
con el Padre en posición de Ideal. ¿Qué
puede particularizar, al respecto, a la más-una-persona
del cartel?
J-A. Miller extrae de Joyce, el sínthoma, de Lacan
la siguiente cita: "Dejemos el síntoma a eso que
él es: un acontecimiento de cuerpo, ligado a eso que
l'on la, l'on la de l'air, l'on l'air de l'on la, eso se canta
en la ocasión y Joyce no se priva". J-A. Miller
lee en este decir de Lacan la música, un eco del eco,
que estaría en cuestión en el acontecimiento
de cuerpo.(1)
Y bien, la más una como persona se realiza cuando en
el anudamiento del cartel ha funcionado un eco del eco del
psicoanálisis en lalengua.
El
semblante enmascarado
"El
discurso analítico es contingente, puesto que parte
de un decir que hace acontecimiento" (J. Lacan, 15/1/74).
Un decir hace acontecimiento cuando tiene consecuencias sobre
el goce. En el caso del cartel, se trata de que el goce social,
o el del anonimato, no impidan la individuación, de
sus integrantes, tal como sucede en una masa. La función
de la más-una persona, dando lugar a la suspensión
de estos goces, provoca otro, el del trabajo, insertando al
sujeto del significante en el cartel, es decir, el sujeto
del goce del trabajo.(2)
La individualización que puede obtenerse es la de la
elección, por parte de cada uno de los integrantes,
de un rasgo, su despliegue y la escritura de este despliegue.
Ahora bien, Lacan indica, en las Jornadas de carteles antes
nombrada, que cada uno de los integrantes debe asumir la responsabilidad
por el cartel como si fuera el más uno. Una vez insertado
el sujeto en el cartel, cada uno es afectado a la función
en más. El acontecimiento puede ser en cada uno.
En una carta de James Joyce, dirigida al crítico italiano
Carlo Linati, el 21 de setiembre de 1920(3),
refiriéndose al Ulyses, podemos leer: "Mi intención
es la de situar el mito [el de Ulyses] sub specie temporis
nostri y no solamente bajo la forma que permite a cada acontecimiento
(es decir, cada hora, cada órgano, cada arte ligados
o incorporados al plan del conjunto) condicionar o incluso
crear su propia técnica. Todo acontecimiento es, por
así decirlo, una persona, aunque esté compuesto
de varios personajes...'.
Quizás podamos aprender, para la práctica del
cartel, del arte de Joyce, quien lo pone al servicio de un
anudamiento de dimensiones que muestra al acontecimiento como
uno y múltiple: el mito, el tiempo, el órgano,
el arte concurren para hacer del acontecimiento una persona
en su multiplicidad de personajes.
Por último, podemos encontrar en la etimología
y en la tradición del término persona más
resonancias, en esta línea, para nuestra pragmática
del trabajo en carteles.
Persona es término latino y, entre sus significados
está el de máscara. Persona es el personaje,
y por eso los personajes de la obra teatral son dramatis personae.
A veces se hace derivar per-sona del verbo persono (infinitivo
personare), 'sonar a través de algo' -de un orificio
o concavidad-, 'hacer resonar la voz'. como la hacía
resonar el actor trágico a través de la máscara.
El actor 'enmascarado' es, así, alguien 'personado',
personatus(4).
Retengamos este algo, este orificio atravesado por el sonar,
como el cuerpo necesario para que haya goce. El cuerpo en
su puesto bajo la máscara que cubre el semblante del
que actúa, muestra la apariencia necesaria al decir.
Finalmente, el psicoanálisis que provoca al cartel
para que el cartel provoque psicoanálisis y que se
prolongue sin retroceso ¿es un qué o es un quién?
(1)
Curso La experiencia de lo real en la cura analítica,
9/6/99, inédito.
Transcribimos nueve de los trabajos que se presentaron en
las Jornadas de Setiembre del 2002 en Rosario.
Se informa que en la biblioteca de la Sección ya se
encuentran publicados y a su disposición la totalidad
de los trabajos presentados en la Jornadas Nacionales de Setiembre
del 2002 en la ciudad de Rosario.
(2)"El más-uno no es el sujeto del cartel; le
corresponde insertar el efecto de sujeto en el cartel, tomar
a su cargo la división subjetiva". J-A. Miller,
Cinco variaciones sobre el cartel.
(3)En el estudio de Ricardo Fernandez de la Reguera para la
edición del Ulyses en Maestros Ingleses, Planeta y
Plaza & Janes, Barcelona, p 199
(4)José Ferrater Mora, Diccionario de Filosofía.
Ed. Sudamericana. 1965
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