Del Incosciente al Parlêtre

Ernesto Gangli

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“Lacan reinvidicaba  para  su pensamiento la dignidad. Es porque, decía,  se empeñaba en salir de los caminos trillados. Y, en efecto,  este pensamiento desorienta. Se trata para nosotros de seguirlo por vías inéditas .  Es la presentación que Miller realiza  del X Congreso de la AMP,  que nos sitúa, sin ambages, en el desciframiento.  Desciframiento que se impone en nuestros consultorios ante la “escucha” de lo nuevo. El psicoanálisis cambia, y al decir de Miller, no es un deseo, es un hecho.

Lo nuevo que Miller subraya, en la presentación de referencia,  es que el “parlêtre” sustituye al inconsciente. Cuando hablamos del  síntoma como de un sinthoma,  “He aquí una palabra, un concepto, que es de la época del parlêtre, se trata del desplazamiento del concepto de síntoma del  inconsciente al parlêtre.

La articulación significante es independiente de toda referencia al cuerpo. En un primer Lacan, hay la lógica, la del significante en la que no refiere al cuerpo. Se trata de una satisfacción simbólica y en consecuencia del cuerpo mortificado por el significante.

Del sujeto dividido al parlêtre. El significante divide y no es posible suturar la hiancia entre ser y cuerpo. No hay identidad entre cuerpo y el yo. Lo que nos separa del cuerpo es el hecho que  el hombre habla.  El  ̸S̸  quiere decir el cuerpo mortificado. Hay un efecto del significante sobre el cuerpo que es la “mortificación”, hay otro efecto que es la producción del plus de gozar. Hace falta un cuerpo para gozar y solo un cuerpo puede gozar.

Al comienzo de su enseñanza para Lacan, los síntomas están del lado del inconsciente como discurso del Otro, el sinthome está del lado del uno. Podría decir que es el hueso de un análisis, restos sintomáticos que llevaron a Freud a pensar en el análisis “interminable” y que Lacan hizo con esos restos otra cosa.

“El cuerpo viviente es el cuerpo afectado de goce,” señala Miller enBiología Lacaniana y acontecimiento del cuerpo. El goce es el producto del encuentro, siempre contingente, entre el cuerpo y el significante.

El significante no tiene en primer lugar un efecto de mortificación sobre el cuerpo. Lo esencial es que es causa de goce. El significante tiene una incidencia del goce sobre el cuerpo. Miller señala que Lacan privilegia en sus seminarios cercanos al Seminario 20, el efecto del goce del significante, no su efecto de mortificación. Lacan llama sinthome a esta incidencia de goce sobre el cuerpo que tiene el significante. El sinthome se refiere al cuerpo vivificado por el significante, el cuerpo en tanto goza por el hecho del significante.

Estamos ante una distinta definición del significante. El significante se refiere al cuerpo bajo la modalidad del sinthome. El síntoma lacaniano es la conexión real entre significante y cuerpo.

A partir de la denominada última enseñanza y fundamentalmente en el Seminario XXIII, Lacan plantea que el cuerpo funciona solo y desunido de lo simbólico, en consecuencia no lo relaciona al sujeto dividido sino al parlêtre,  éste está en el ámbito del  tener, con respecto al cuerpo, y marcado en su origen por el traumático encuentro con lalengua. “

¿Cómo es que lalengua afecta al cuerpo? En Piezas sueltas, Miller señala: “Lacan subraya que lalengua  es para cada uno algo recibido y no aprendido. Es una pasión, se la sufre. Hay un encuentro entre lalengua y el cuerpo, y de ese encuentro nacen marcas que son marcas sobre el cuerpo. Lo que Lacan denomina sinthome es la consistencia de esas marcas, y por eso él reduce el sinthome a ser un acontecimiento de cuerpo. Algo ocurrió al cuerpo debido a lalengua. Esta referencia al cuerpo es ineliminable del inconsciente”. El cuerpo es la única consistencia del parlêtre, es lo que lo mantiene unido.

¿Interesa el cómo incide hoy, el traumatismo de lalengua en la construcción de los cuerpos? No podemos obviar, la experiencia del  encuentro con lalengua que nos permite  señalar  que “todo el mundo loco”, pero no sin diferencias.

Hablamos con el cuerpo, a partir de un goce que ha quedado fijado alguna vez, traumatismo de lalengua, y para siempre. Un cuerpo que habla sin palabras es un cuerpo que goza.

De Victoria al porno, dice Miller, y las palabras que siguen nos señalan el contexto que nos atraviesa, a pesar nuestro quizá, no solo hemos pasado de la interdicción al permiso, sino a la incitación, a la intrusión, a la provocación, al forzamiento.

* Ernesto Gangli (miembro de la EOL Sección Rosario . AMP) Trabajo presentado en las Mesas Simultáneas de las XVI Jornadas Anuales EOL Rosario Año 2014: “Nuevos cuerpos. Nuevas satisfacciones. Respuestas del psicoanálisis”