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FORMACIÓN DEL ANALISTA DE ORIENTACIÓN LACANIANA
Actividades sostenidas por el Directorio


Año 2007

Los objetos “a” en la construcción del caso clínico.

 

Re-trabajo de la conferencia de Graciela Brodsky
Por Sonia Nocelli

En nuestra práctica de la presentación de “casos”, finalmente lo abordamos o lo desplegamos siempre por la historia del sujeto. Pero la historia es el mayor de los fantasmas, es un mito y para Joyce era una pesadilla.
La historia sólo es una manera que al parecer reenvía un hecho para dar sentido a lo real.
¿Qué es una construcción?
Entre el “hecho” que se diga y el “hecho” que se escuche, existe aquello que no es un “hecho” sino una “construcción”, que podríamos llamar “elucubra”. Aquello que se dice, pero comúnmente aquello que se dice, no es aquello que se quiere decir, esta diferencia da lugar a la interpretación y reposa en la diferencia que implica que siempre se puede elucubrar más.
“Él me dice eso, ¿Pero que me quiere decir?
¿y, dónde está lo que se dice?
Lo que se dice está en aquello que se escucha y depositamos en los papeles, en el fondo lo que se dice esta ya a partir de lo que se lee.
Lo que se lee y que escribimos es la prueba es de que se trata de algo que se lee. “hay algo que se lee”
Lo que se dice en eso que se escucha es ya una construcción, una elucubración.
Cuando decidimos “construir “ un caso, nos basamos en lo leído y escrito, en esas piezas sueltas recortadas del todo del sujeto, pieza suelta que cumplía una función y que una vez aislada fuera de un todo se vuelve enigmática para el sujeto y que no se presta a servicio alguno.
El valor de goce de la pieza de repuesto es aquello que supo explotar Marcel Duchamp mediante el gesto del artista que convirtió la pieza de repuesto en un objeto estético (urinario sobre un pedestal).
Entonces, la pieza de repuesto es aquella que se presta, una vez sustraída a su uso natural a otros usos eventuales para los que no estaba hecha. Se trata de un proceso fundamental como es la práctica de arreglar, acomodar, darse maña apelando a los recursos al alcance (bricolage).

¿Cómo podemos construir un caso?
El tesoro de quien se da maña con las piezas sueltas o de repuestos está hecho en función de las ocasiones, es un resultado contingente de aquello que pudo recuperar a partir de residuos diversos.
Desde este punto se trata de un elemento semi-particularizado, que por un lado tiene determinaciones muy precisas y por el otro un empleo a encontrar.
Al final del seminario Aún, Lacan introduce la diferencia entre la lengua y el lenguaje, dice  que, precisamente, una vez que detrás del lenguaje se hace surgir la lengua, el lenguaje es rebajado al estatuto de una elucubración de saber acerca de la lengua, en esta dirección Lacan va a decir que el lenguaje no existe “es una contrucción”.
Separa así el lenguaje a partir de su diferencia respecto de la lengua, punto que abre la vía de los nudos y la definición inédita del sinthome. Este clivaje comporta que el inconsciente no es un “dato”, sino que el dato primitivo es el síntoma. (el síntoma ya no es una formación del inconsciente).
El síntoma es una pieza que se desprende para ser disfuncional, inicialmente Lacan se apoyó en la literatura de Joyce para decir que es una pieza desprendida de la literatura, que está allí como testigo sin que se sepa qué hacer con ella, pero él supo inventarle una función, supo hacer un arte a la manera de Marcel Duchamp.
El caso: ¿es esa pieza suelta, ese objeto “a” al cual hay que darle una función, un uso?.
Un uso puede ser que sirva para la transmisión del PSA.
¿Por qué el chiste es el paradigma de la transmisión?
 Chiste: ¿Quién quedó afuera de la Biblia?
 Abran, abran, abraan, abraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan.
¿Qué es lo que hace reír?
Son los hechos connotados con un rigor impersonal y con el mínimo posible de palabras. El arte consiste simplemente en una reducción extrema. No se trata de explicar quién es Abraham o cómo quedó afuera o si está adentro, porque no se produciría “el efecto” si las cosas de dijeran más extensas, todo se ahogaría en un chorro de palabras.
Se trata de un relato de dos líneas, pero que sin embargo cuenta una serie de acontecimientos cuyas coordenadas se nos proporcionan de forma rigurosa, éste es uno de los méritos del estilo, el otro es el deslizamiento de sentido, en este chiste va del nombre propio al verbo.
Es un estilo que tiene en cuenta la dimensión del Otro, como lugar del código y el que sanciona, la agudeza del Otro es fundamental para la transmisión y el efecto en el cuerpo , esa resonancia a través de la risa.