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La
Red de la EOL y la Salud Mental
Rolando G. Gianzone
El
27 de abril de 2001 creamos la Red de la Sección
Rosario de la Escuela de la Orientación Lacaniana,
con la intención de trasladar a la comunidad de nuestra
ciudad el objetivo que propone: "investigación,
orientación y asistencia, mediante una acción
clínica fundada en el Psicoanálisis de la Orientación
Lacaniana".
El estudio previo que habíamos realizado nos confirmaba
la pertinencia y necesidad de implementar un dispositivo asistencial,
que pusiera en funcionamiento los principios que animan la
segunda sección que propone Lacan en el Acta de Fundación,
o sea la de "psicoanálisis aplicado".
Para los analistas que integramos la red como practicantes,
se nos presentó la oportunidad de poner a prueba el
saber hacer de nuestra clínica, y unir la práctica
del psicoanálisis al horizonte de una investigación
rigurosa en un colectivo organizado por la Escuela.
Las instancias directivas de la Red de la Sección-Rosario
de la EOL están conformadas por una Presidencia, una
Secretaría Ejecutiva y un Consejo Plenario.
Como director de la Sección ocupo la presidencia desde
marzo del año pasado, orientando la marcha de la Red
de acuerdo a los estatutos y conforme a los lineamientos que
establece el directorio para el funcionamiento de la Sección.
La Secretaría Ejecutiva en funciones desde el inicio,
está integrada por Oliden Rubén López
como Vicepresidente, Graciela Lloret, Mónica Roveri
y Virginia Thedy. Tiene como función la recepción,
orientación y derivación de los pedidos.
Integran la Red 25 analistas practicantes, miembros y adherentes
de la EOL.
Privilegiamos un espacio para la investigación como
enlace ineludible entre la Red y la Escuela. Contamos para
ello con el invalorable asesoramiento de Osvaldo Delgado.
Según sus palabras este espacio de investigación
es el fundamento ético de nuestra acción responsable.
El objetivo apunta a la investigación sobre los casos
para actualizar la fenomenología, y la necesidad de
demostrar el rigor de nuestra eficacia en el campo de la salud
mental, mediante un proyecto terapéutico.
Entendemos como proyecto terapéutico las indicaciones
que nos da Eric Laurent sobre ello: Producir a partir de
la casuística, apuntando a orientar las investigaciones.
... Demostrar la validez de nuestros conceptos y dar cuenta
de lo que es eficacia terapéutica / resolución
curativa. ... Evaluación del diagnóstico-pronóstico
y tratamiento para determinar lo que ocurre cada 6 meses.
Una evaluación de cómo entran y cómo
salen(1).
De acuerdo a estas indicaciones funcionan desde el comienzo
cuatro grupos de reflexión clínica coordinados
por practicantes, que vuelcan el producto de su trabajo en
Coloquios y Ateneos que realizamos varias veces en el año.
A partir de una casuística, intentamos construir la
lógica del caso teniendo en cuenta una clínica
bajo transferencia y también una clínica bajo
el deseo del analista. Pensamos que el destinatario del relato
de un caso sea entendido como una comunidad de saberes, una
comunidad de experiencias(2).
El
tema del psicoanálisis aplicado ha sido el crisol donde
se fundieron todas nuestras esperanzas y deseos para la creación
de la Red. Y es así, porque pensamos que
el psicoanálisis aplicado es un asunto del Psicoanálisis.
El uso que intentamos del psicoanálisis es el de poder
ofertar a aquellos sectores sociales atrapados en los territorios
de las alternativas psicoterapéuticas de nuestra época,
una terapéutica diferente, que permita disolver las
identificaciones normativizantes. Como ha dicho J-A Miller
el analista debe embrollarse con lo real de nuestra época.
Se trata de brindar el uso de un psicoanálisis de orientación
lacaniana referido a la Escuela, con resultados terapéuticos
para el sujeto y que se puedan evidenciar sin necesidad de
esperar que los análisis lleguen a su fin.
El analista de la Red es un practicante que en
transferencia con la Escuela, es capaz de anudar los dos registros
del Psicoanálisis puro y Psicoanálisis aplicado.
Para ello no sólo es necesario que atienda a los principios
que orientan su formación, sino también y fundamentalmente
que pueda dar cuenta de los efectos que producen los análisis
que conduce.
No hay acción lacaniana ni acto analítico si
el agente no está animado por un deseo(3).
En ello sabemos que está en juego el deseo del analista,
indisolublemente ligado a la relación del practicante
con la causa que lo anima y manteniendo siempre presente la
perspectiva de una ética que no degrade los principios
que orientan la experiencia de un análisis.
La aplicación del psicoanálisis no es el objeto
de este deseo del analista, sino una de sus consecuencias(4).
¿Cómo
opera un analista practicante de la Red en el
campo de la Salud Mental?
Su lugar como agente de una cura parte del <principio de
imposible> respecto a la definición de Salud Mental,
si la entendemos como la deseada correspondencia entre lo
físico, lo mental y lo social.
Lo imposible de la salud mental es que estamos desde el principio
enfermos por la perturbación del lenguaje.
Ese real de lo imposible de la salud mental, es en su máxima
pureza, el "órgano de la libido". Es el aparato
pulsional, el cuerpo gozante, que a diferencia del "órgano
de lo mental", no trata de armonizar lo físico
a lo social bajo la categoría de salud. Lo que en realidad
logra el goce es desordenar ese acuerdo entre lo físico
y lo social.
Podemos decir entonces que el lugar del analista es el del
encuentro con ese real. Es necesario poner en práctica
una clínica de lo real. Se trata de operar con una
"clínica de lo imprevisible"(5).
Si intentamos precisar un lugar posible para el analista sería
entonces aquel en el que se encuentre dispuesto a soportar
los "efectos de la sorpresa" y actuar en consecuencia.
Estar en condiciones de vérselas con la aparición
de lo nuevo. Un lugar que albergue el imprevisto y permita
frente a la angustia de lo enigmático, de lo desconocido,
de la incertidumbre paralizante, la creación de un
espacio propio del sujeto, un espacio que aloje su relación
al deseo y al goce. Lo llamamos "dispositivo". Un
lugar permisible a la invención, a lo más propio
del discurso analítico: la aparición de un significante
nuevo.
En síntesis un lugar que permita el despliegue de la
sorpresa y las posibilidades de invención de cada uno
y no la repetición estéril y calculada de siempre
lo mismo.
Sabemos que tenemos que operar con un real que no es el de
la ciencia. Un real propio al inconsciente que incluye, y
funciona en el orden del sinsentido. Un agujero que no conviene
llenar con más sentido. Un real que aparecerá
"a cielo abierto" en la psicosis o "a develar,
oculto y reprimido" en la neurosis. Un real que siempre
vuelve al mismo lugar y responde a lo más particular
del sujeto. Aquello de lo singular de cada uno, que en psicoanálisis
llamamos "síntoma".
Si partimos del síntoma como aquello particular de
cada uno, entendemos porqué para el psicoanálisis
no hay lugar para la salud. Lacan define al síntoma
como aquello que se besuquea con el inconsciente, y por el
otro lado la salud es entendida por la ciencia como el silencio
de los órganos. Vemos entonces que no hay posibilidad
para esa armonía silenciosa, porque el inconsciente
nunca se calla(6).
Entonces el analista debe estar preparado para el cruce con
lo contingente, como una modalidad de lo real, que es lo que
permite la aparición de una causalidad propia. Debe
implementar una práctica de lo imprevisible, la posibilidad
de un encuentro que admita la producción de significaciones
que den lugar a lo nuevo, y que nunca es eso, sino lo repetitivo
de la pulsión. Una práctica que dé lugar
al "acontecimiento".
Se trata de una clínica que tiene como perspectiva
un acceso en el psicoanálisis a lo real, por un imposible
que tiene su raíz en la contingencia y no en la necesidad.
Un real que se presenta bajo las especies del síntoma.
Es lo que llamamos una clínica de orientación
decidida. Una clínica que se sostiene en la ética
del caso por caso y permite establecer una cientificidad para
el psicoanálisis.
Rosario,
octubre de 2003.
(1)
Eric Laurent, Entrevista: "A propósito de la
Red ". Realizada el 27/I/2000 por Adela
Fryd y Vera Gorali. El Caldero de la Escuela Nº 69. Junio
de 1999.
(2) Jacques Alain Miller, El desencanto del psicoanálisis,
clase del 12/XII/2001. Inédito
(3) Graciela Brodsky, Acción Lacaniana. Entrevista
de Silvia Baudini aparecida en boletín electrónico
EOL- POSTAL el 12/09/2003.
(4) Carlo Vigano, "El psicoanálisis aplicado".
Conversación de Milán. 15/10/2000. (AMP-UQBAR)
AMP. El Delegado General. Comunicado Nº 4.
(5)Francois Ansermet, "Psicoanálisis y Medicina
Perinatal", pág. 20. Lazos Nº 2. Editorial
Fundación Ross. Mayo 1999.
(6)Jacques Alain Miller, "Salud Mental y Orden Público".
Pharmakon Nº 6/7, pág. 91. TyA Plural Editores.
Diciembre/97 - Junio/98.
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