Saber asegurado y cuestionado: a propósito del seminario 19 de Jacques Lacan

Por Raúl Vera Barros *

La enseñanza de Lacan, quien vuelve sobre sus propios desarrollos no para invalidarlos sino actualizándolos, apunta a sostener la experiencia misma del psicoanálisis a través de los saberes con los que ya fue revestida.

Aquello que parecía asegurado en el saber pasó a ser cuestionado y puesto del revés. El carácter esencialmente huidizo de su objeto hace del psicoanálisis una empresa siempre en reconstrucción. Lo muestran los trayectos, a veces intrincados, de la obra de Sigmund Freud. También los de la enseñanza de Jacques Lacan, quien vuelve sobre sus propios desarrollos no para invalidarlos sino actualizándolos para sostener la experiencia misma del psicoanálisis a través de los saberes con los que ya fue revestida.

En los años 71 y 72 comienza uno de los últimos grandes virajes en su enseñanza. Celebramos contar hoy con la edición establecida por Jacques﷓Alain Miller de ese Seminario que Lacan dictara entonces en la Facultad de Derecho de la plaza del Panteón. Incluye la reseña hecha por Lacan, dos anexos y cuatro de las charlas que dio por ese tiempo en el hospital de Ste. Anne, que había alojado sus primeras prácticas como psiquiatra. Las otras tres se publicaron en el volumen «Hablo a las paredes».

Hasta la noción de «lo real» se pone en cuestión en un análisis. Sin ella no nos orientaríamos, por ejemplo, respecto del núcleo del síntoma neurótico, de fenómenos psicóticos o del lugar al que es llevada la posición del analista en su práctica. Aquí Lacan nos hace sentir que es preciso avanzar. Comenta una exposición en Roma de Lucio Fontana ﷓pintor y escultor ítalo﷓argentino que nació y vivió en nuestra ciudad﷓ el efecto que produce con su técnica de spaccatura (hendidura) sobre placas de cobre, haciendo así sensible al sujeto del psicoanálisis de un modo sobrecogedor y novedoso.

Sócrates, con quien había comparado al analista, rompió con la sabiduría en el régimen del amo antiguo, pero no deja de aparecer como cómplice de la ciencia moderna; allí Lacan encuentra algo análogo a la posición histérica y que pasa por un desconocimiento. Y refiere a ese «ínfimo desplazamiento» del discurso del amo antiguo al moderno como a un rechazo radical que deja de lado las cosas del amor.

En este punto (otro de los tantos que muestran la perspicacia clínica de Lacan y su viva posición en la enseñanza) ofrece un aporte muy especial, un lapsus propio que omite una letra «e» en la palabra aimée (amada) al escribir a una mujer, y cuyas resonancias en la lengua explora en ese mismo lugar de su transmisión.

Estos y otros muchos aportes harán en esta edición al recorrido de cada uno, permitiéndonos captar con precisión ese vigoroso viraje en la enseñanza de Lacan que hoy resulta ineludible para orientarnos respecto a nuestra práctica y al horizonte del psicoanálisis.

* Psicoanalista. Miembro EOL y AMP y del Gabinete Interdisciplinario de la Cámara Federal de Rosario.

Publicado por: Rosario/12